Me ha costado volver.
La vida de mi pequeña Lucia fue apenas un tango. El pasado 8 de enero se apagó tras una corta vida que nos sumió en un extraño sentir, en un querer y no poder, en un intento de olvidar y abrazar, y besar, cantar, acunar... Como con todos mis pequeños bailé con ella, sin tiempo, sin miradas compasivas que no necesitamos, con mi dolor y mi paz rodeandonos. Y estuve a su lado, 5 meses, y sola con ella me quedé en silencio al sentir que su calor se iba, su carita como dormida, pero ya en otro lugar. Tuve el tino de limpiarla, de envolverla en una manta que un día recibió mi hijo, el primero de la nueva generación, la que ha arrullado a todos. Y luego la acosté en su carro color rojo alegria mientras llegaba el vacio de mi hermana, su madre, sin palabras... Se murió mi niña bella, se fundió con el mar mi pequeña, toda una lección de vida.
Y luego seguir.
En el cielo de mis niños, los que quedan aquí, hay criaturitas que saltan de nube en nube, que se cuelguan de la luna y se esconden del sol. Las nubes saben a fresa; cuando saltan mucho se arrugan como esponjas y llueven gotitas. Y escuchen esto. El otro dia compramos globos, y mi hija Silvia, 4 años, ojitos llenos de ilusión, me dijo que quería dos globos. Y uno de ellos lo dejó volar. " Es para Lucia, ¿a que ella lo recoge? ". Y tuve que hacer un esfuerzo enorme para no llorar.
Ojalá yo pudiera creer en un cielo como ese.
Han pasado otros 5 meses, tantos como su vida. La mía araña sonrisas. Mi hijo Jesus sigue ausente en su mundo tan diferente a sus semejantes. Estoy en lucha con la administración. Le han frenado en paso a primaria para el proximo curso, y a mi me parece bien, pero ¿ hasta cuando?, porque si eso es reconocer que su integración es una falacia, que así es, ¿ para que alargarla?. Hace poco me armé de valor y me fui a un colegio de los ahora llamados de "necesidades educativas especiales". Allí vi realidades muy duras planteadas con luz y color, allí respire alegria y sentí afecto y empatia, allí un níño me regaló un beso mágico y en las aulas hay dibujos, rincones, imaginación y empeño. Llegue con miedo y salí llena de vida. Y decidí que ese es el lugar de mi hijo.
Pero choqué con la administración. Lo plantee y tuve que aprender a marchas forzadas por plazos burocraticos. Jesus tiene 6 años, y una escolarización B que le presupone capacidad para integrarse pero el esfuerzo solo se le pide a él, sin apoyo ni recursos. Mi hijo no tiene un solo amigo, no juegan con el porque dicen que es "estupido", que repite las mismas palabras, que no entiende nada. Jamas fue invitado a un cumpleaños, siempre se le trato con pena. Nosotros no queremos pena, queremos eficacia y camino.
Me negué. Yo le entiendo, soy su madre, su amiga, su compi de juegos, su traductora, su guia, su maestra, su medico, su otro yo. Y el es mi cielo, mi sol, mis estrellas, mi pensamiento ultimo y mi mayor fuente de desvelos y lagrimas. Y de risas. Y de canciones. Y de abrazos. Y mi pareja de baile. Y de vida.
Por eso a estas alturas Jesus esta sin matricula en ningun centro. Cambió su dictamen de escolarización al tipo C y ahora no saben que hacer con él.En los despachos me encontre quemi hijo es "el niño de Campamento", ahí queda eso, como un torero
Ay. Disculpen este regreso tan extenso. Intentaré seguir con nuevos brios. Y espero que se arregle todo.